Hay tres rincones costeros en Europa que, pese a estar situados en países distintos, comparten una misma esencia: una orografía única y un estilo de vida exquisito. Son Comporta, Sylt y Cap Ferret.
Empezamos este viaje por Comporta, la mítica finca de arrozales junto al mar, una joya natural de 12.000 hectáreas que perteneció a la familia Espírito Santo. Una enorme extensión apenas 50 km al sur de Lisboa que corre paralela a la costa. Costa, como toda la de Portugal atlántico, absolutamente salvaje, en la que prácticamente no hay ni una construcción junto al mar. De hecho, acceder a sus eternas playas no es especialmente sencillo, ya que al lado de éstas, de manera paralela, una especie de barrera de montículos naturales impide prácticamente ver el mar desde tierra firme.
Poco a poco, personas venidas de toda Europa quedaron absortas ante su belleza, su entorno salvaje, su tranquilidad, su gusto por lo sencillo. Se han ido comprando y reformando las humildes casas de pescadores y de gente local, creando un entorno maravilloso con un gusto exquisito. Los pueblos del área, su campo de golf y su absoluto respeto por la naturaleza han hecho el resto.

HOTELES
Cabañas en el Río , Casas en la Arena , Cocoon Eco Design Lodges : diseño minimalista y profunda conexión con el medio ambiente.
Sublime Comporta Country Retreat & SPA : un refugio de lujo con un restaurante excepcional.
RESTAURANTES
Comporta Café e Ilha do Arroz , en la playa de Comporta: rústico y chic.
Sal , en la playa de Pego: visita obligada.
Gomes – Casa de Vinhos & Petiscos : tapas con alma portuguesa.
Cavalariça Comporta : sabor y diseño en perfecta armonía.
Museo do Arroz : un antiguo molino de arroz transformado en un sofisticado bar de cócteles y restaurante.
TIENDAS
Loja del Museo
Costa Sur
Lavanda